
Los perros mayores experimentan diferentes necesidades nutricionales a lo largo de sus vidas. Las demandas de un cachorro difieren de las de un perro anciano o una hembra gestante. Por lo tanto, es crucial seleccionar un alimento adaptado a la etapa vital de nuestro compañero canino.
Aunque nuestro veterinario puede ofrecer orientación específica, es beneficioso ampliar nuestros conocimientos sobre este tema. En este artículo exploraremos la alimentación para perros mayores y los criterios que debemos considerar al elegir la mejor opción.
¿Cuándo es mayor un perro?
Cuando nos referimos a perros mayores, es importante entender qué implicaciones tiene esta etapa. No existe una fecha exacta para considerar que un perro entra en la fase geriátrica, ya que varía según sus características individuales. Los perros de talla grande y muy grande tienden a envejecer más rápido; generalmente, alrededor de los 7-8 años, es posible que necesiten un ajuste en su alimentación. Por otro lado, los perros más pequeños pueden mantener su dieta de adulto hasta aproximadamente los 10 años.
El veterinario puede ofrecer recomendaciones sobre cuándo es el momento adecuado para cambiar a una dieta para perros geriátricos. Sin embargo, es fundamental realizar esta transición de manera gradual para evitar posibles trastornos digestivos, como vómitos o diarrea.

Particularidades de la alimentación para perros mayores
La alimentación ideal para perros mayores va más allá de cumplir con sus necesidades nutricionales básicas. Junto con proporcionar un adecuado aporte de proteínas de calidad, fibra y una cantidad controlada de grasas, es crucial tener en cuenta los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento que afectan su alimentación.
A medida que envejecen, los perros experimentan digestiones más lentas, menor ingesta de agua, reducción en la actividad física y un mayor riesgo de estreñimiento. La disminución del olfato y del gusto puede provocar pérdida de apetito, mientras que los problemas bucales pueden dificultar la ingesta de alimentos. Además, es común que surjan enfermedades relacionadas con la movilidad, el cáncer o patologías crónicas que afectan el funcionamiento de órganos vitales como el corazón, los riñones o el hígado. El sobrepeso también es una preocupación significativa.
Al seleccionar la mejor comida para perros mayores, ya sea pienso, comida húmeda o casera, es esencial considerar todos estos aspectos. Además, dividir la ración diaria en dos comidas, una por la mañana y otra por la noche, puede beneficiar su digestión y bienestar general.

Pienso para perros mayores
El pienso es una opción de alimentación canina ampliamente utilizada debido a su conveniencia en administración y almacenamiento. Puede ser una dieta adecuada para perros mayores siempre y cuando elijamos una marca de calidad. Es importante dedicar tiempo a leer las etiquetas con la composición y comparar diferentes opciones.
Una ventaja adicional del pienso es la disponibilidad de gamas específicas para el tratamiento de diversas enfermedades, mejorando así la calidad de vida del perro y contribuyendo al control de su patología. Podemos encontrar piensos diseñados para enfermedades como renal, hepática, cardiaca, diabetes, entre otras. En estos casos, el alimento forma parte del tratamiento y suele ser prescrito por el veterinario.
Al analizar la composición del los pienso, en algunos podemos observar que contiene un 21 % de carne deshidratada de pavo, un 14 % de arroz entero, aceite de pollo refinado, levadura de cerveza, guisantes, almidón de patata, krill deshidratado como fuente principal de ácidos grasos omega 3 y 6, y hortalizas deshidratadas, entre otros. Los componentes analíticos incluyen un 10 % de humedad, un 24 % de proteína bruta, un 12 % de aceites y grasas, y un 2,8 % de fibras brutas, entre otros. Este pienso presenta un equilibrio entre el contenido de proteínas y grasas, e incluye ingredientes beneficiosos para la salud de los perros mayores, como los ácidos grasos. Es relevante destacar que todos los ingredientes de la marca son aptos para el consumo humano, lo cual es importante al buscar piensos de calidad.

Comida blanda para perros mayores
Algunos perros mayores pueden enfrentar problemas bucales o de inapetencia que dificultan la aceptación del pienso seco. Afortunadamente, las variedades diseñadas para este tipo de situaciones suelen ofrecer una versión húmeda del pienso. Además, podemos remojar el pienso en agua tibia durante unos minutos para ablandarlo. Otra alternativa, si la salud del perro lo permite, es sustituir el agua por un caldo de verduras, carne o pescado, preparado sin sal ni grasas.
Este enfoque no solo proporciona una textura más suave y fácil de comer para el perro, sino que también introduce un aroma diferente que puede resultar más apetecible. Servir la comida tibia ayuda a difundir este aroma, lo que puede estimular el apetito en perros que han perdido interés por la comida. Además, es una manera efectiva de aumentar la ingesta de líquidos, lo cual es especialmente beneficioso para perros que beben poco, tienen condiciones médicas que requieren un control estricto de la hidratación, o siguen una dieta basada en pienso seco con bajo contenido de humedad.
Tanto la dieta húmeda como el pienso remojado pueden ser opciones adecuadas para perros mayores que carecen de dientes, ya que les resulta más difícil masticar el pienso seco y duro.

Alimento casero para perros mayores
Los perros de edad avanzada pueden beneficiarse de una dieta casera, especialmente si han sido alimentados de esta manera a lo largo de su vida, lo que puede dificultar la aceptación del pienso. Sin embargo, es importante tener en cuenta varios aspectos. En primer lugar, ofrecer comida casera no implica simplemente darle las sobras al perro. A medida que envejecen, es crucial priorizar la calidad de los alimentos. Por lo tanto, si optamos por preparar un menú casero, este debe ser elaborado por un experto en nutrición canina para garantizar que cumple con todas las necesidades del perro en esta etapa de la vida.
En segundo lugar, si el perro padece alguna enfermedad que requiere una dieta específica, es posible que la comida casera no pueda satisfacer todas sus necesidades nutricionales. En tales casos, puede ser necesario recurrir a un pienso especial prescrito por el veterinario. Si el perro muestra resistencia a este cambio, remojar el pienso con agua o caldo, como se mencionó anteriormente, puede hacerlo más apetecible.
¿Qué alimentos se deben incluir en la dieta de un perro mayor? Principalmente, carnes o pescados de fácil digestión, como el pollo, el pavo y los pescados blancos como la merluza. También es recomendable incorporar verduras, hortalizas y frutas. En cuanto a los cereales, su inclusión en la dieta dependerá de la tolerancia del perro y de las recomendaciones del veterinario.

Premios para perros mayores
Por último, es importante seguir premiando a nuestro perro anciano, pero debemos tener cuidado de no darle sobras de nuestra comida o alimentos que sean excesivamente calóricos. A medida que envejecen, los perros se vuelven más delicados y son más propensos a sufrir problemas de salud ante cualquier desequilibrio en su dieta habitual. Además, dado que tienen una tendencia a ganar peso más fácilmente, es crucial vigilar las cantidades que les ofrecemos.
Es fundamental comprender que los perros mayores tienen necesidades dietéticas específicas y que una alimentación equilibrada es esencial para mantener su salud y bienestar. Ofrecerles una dieta adaptada a su edad y condición física puede ayudar a prevenir problemas de salud y mejorar su calidad de vida en esta etapa de su vida.
