Los 6 mitos sobre la adopción
No le demos importancia a los mitos sobre la adopción, cada año, numerosas mascotas llegan a refugios y organizaciones protectoras por diversas razones, en busca de una oportunidad para encontrar una familia que los acoja lo más pronto posible.
Si estás considerando la posibilidad de agregar un nuevo miembro a tu familia en forma de una mascota, te invitamos a reflexionar sobre algunas consideraciones importantes antes de tomar una decisión, ya sea comprar o adoptar un perro.

1. “No voy a encontrar lo que anhelo”
En primer lugar, es esencial comprender que una protectora o refugio de animales no es un establecimiento comercial donde se adquiere un producto. Los perros y gatos son seres con emociones que merecen un trato digno.

2. “Los perros mestizos son los peores”
3. “Si los han abandonado por algo será…”
No te equivoques, ya que no puedes conocer la historia de cada perro en los refugios. La mayoría de los casos de abandono de animales se deben a pérdidas, falta de identificación o a la incapacidad del dueño de cuidarlos, en lugar de problemas de comportamiento. Estos animales suelen tener una personalidad equilibrada, son sorprendentemente cariñosos y se adaptan rápidamente a su nuevo hogar.
Es muy probable que los cuidadores del refugio conozcan parte de la historia del perro que estás considerando adoptar, lo que te brinda la oportunidad de comprender mejor su pasado antes de apresurarte a culpar al perro por su situación de abandono.

4. “Voy a tener problemas con el perro que adopte”
5. “Me van a dar cualquier perro»

6. “El perro que me den tendrá muchas enfermedades y traumas”
Es comprensible tener preocupaciones, especialmente en el caso de perros mayores, sobre si han desarrollado ciertos hábitos, temores o problemas de salud debido a su estancia en el refugio, que podría tener condiciones higiénicas o incidentes.
Es importante destacar que en los refugios, se realiza una atención constante por parte de profesionales de la salud animal. Siempre cuentan con uno o varios veterinarios voluntarios que llevan a cabo inspecciones regulares en todos los animales y garantizan que se les apliquen todas las vacunas necesarias y se les desparasite.
Es esencial recordar que las personas que trabajan en protectoras, refugios de animales y otros centros de adopción son apasionados amantes de los animales que han elegido esta vocación. Además, los miedos o traumas que puedan experimentar los animales rescatados generalmente son consecuencia de sus antiguos dueños. Los cuidadores siempre están al tanto de cualquier problema y proporcionan esta información a los adoptantes antes de tomar una decisión.
